Hola docente,
En la carta anterior te conté de dónde nacía este proyecto, o sea, mi historia. El siguiente paso es dejar claro lo que no va a ser: un espacio con mil y una metodologías y recursos sin sentido, ni un sitio que te haga perder horas de preparación. Aquí todo tiene un porqué y un para qué. En este punto, la IA es una de las aliadas para recuperar las horas. Pero, como dice una de las frases más famosas del mundo del cómic:
«Un gran poder conlleva una gran responsabilidad.»
— Tío Ben a Peter Parker.
Seamos sinceros, la inteligencia artificial nos puede devolver horas de nuestra vida a la hora de realizar la burocracia que se nos exige a los docentes, a contestar un correo o a darnos respuesta a una duda sobre legislación. En estos casos, es muy útil y al final es tiempo que se nos va y que no utilizamos para estar con nuestras familias o ir al gimnasio o tumbarnos en el sofá.
Sin embargo, hay una delgada línea, y que se ha puesto muy de moda, de usar este gran poder en el aula. Si un profesor genera material, corrige, atiende únicamente con IA, ¿dónde está el trabajo del docente? Estas son algunas de las líneas que trataremos en próximas cartas, y que serán parte del eje de este proyecto.
Esa es la dirección en la que hay mucho humo y de la que yo quiero huir. ¿Para qué voy a usar ayuda para algo que no domino? ¿Dónde dejo mi criterio o mi voz? Si preparo una tarea, ¿cómo sé que el alumnado no ha usado herramientas de inteligencia artificial? Lo dicho, hay mucha tela que cortar.
En noviembre, se me cruzó una propuesta que me gustó mucho y es la que voy a aplicar este año en clase: SEIA. Este recurso, que te quería (re)descubrir hoy, creo que sienta las bases de un acercamiento útil a la introducción de la IA en el aula. Sé que es agosto y que nos quedan poco más de siete días, en el mejor de los casos, para volver al aula por eso no quiero dar una clase magistral sobre esto, simplemente quiero que te suene y si te apetece investigues. Yo ya lo desmenuzaré y te enseñaré cómo lo uso.
Si decides leer lo que te propongo, cuéntamelo respondiendo a este correo. Respondo sin IA, prometido.
Nos leemos el domingo a las 08:08.
Ginés — docentemente
P. D.: como ves no he demonizado contestar un correo o la burocracia, para esto la IA es un grandísimo aliado. Te enseñaré a que suene como tú y evites perder 15 minutos redactando una respuesta que nadie leerá.

