Hola docente,
Hoy tocaba otra carta. El calendario decía “el grupo que se me torció”. Se queda para otro domingo, porque esta semana ha pasado algo que no se puede tratar como ruido de fondo.
Seguramente en tu sala de profes alguien ha dejado el móvil encima de la mesa con un vídeo de docentes sentados en mitad de la Castellana. Y alguien ha dicho en voz baja lo que todos pensábamos: “esto también es lo nuestro”.
Lo es. Así que vamos a contarlo con datos, sin humo y sin consignas.
Madrid: una huelga que no tiene fecha de fin
La huelga indefinida se acordó en junio en una asamblea unitaria de CGT, CCOO, UGT, STEM, CNT y colectivos como Menos Lectivas, con más de 500 papeletas, y se fijó su inicio para el 14 de octubre. Arrancó el miércoles, con unos 65.000 docentes llamados al paro.
Qué se pide no es ningún misterio:
Reducir las horas lectivas a 17 en Secundaria y 22 en Primaria, una demanda que viene de tres cursos atrás.
Bajar ratios. La propuesta concreta habla de 15 alumnos en Primaria y FP, 20 en Secundaria y 23 en Bachillerato.
A eso se suma el salario: un sueldo que no se corresponde con lo que cuesta vivir en Madrid.
CSIF ha ido por su cuenta, con tres jornadas completas del 14 al 16 de octubre y paros parciales repartidos entre octubre y diciembre.
Y antes que todos ellos, las educadoras infantiles. Llevan seis meses en huelga indefinida y denuncian que no hay ningún marco de negociación a la vista. Seis meses.
¿Cuánto se siguió el primer día? Depende de a quién preguntes. La Comunidad habla de un 44,6%; los sindicatos, de entre el 70 y el 75%.
La respuesta del Gobierno regional ha sido de manual. Ayuso la ha llamado “huelga política” con la complicidad del Gobierno central, y la consejera Zarzalejo ha acusado a los sindicatos de plantear reivindicaciones insensatas e inasumibles. Nada nuevo bajo el sol, los políticos echando balones fuera y no asumiendo responsabilidades.
Valencia: un mes de huelga y una sola firma
Valencia fue por delante. La huelga indefinida se mantuvo un mes y el 87% del profesorado rechazó el “acuerdo global” que ofreció la Conselleria de Carmen Ortí. La oferta salarial era de hasta 200 euros al mes, escalonados hasta 2028.
No fue gratis. Se calcula que cada día de huelga costaba a cada docente unos 150 euros de su sueldo, y por eso, en parte, el 67% votó suspenderla desde el 12 de junio. Suspender, no desconvocar. Hubo momentos que dicen mucho: más de 200 equipos directivos dimitieron en apoyo a la huelga.
Ahora viene lo que más me interesa a mí, y creo que a ti. De todo lo que se negoció, el único punto que el profesorado avaló firmar fue la simplificación burocrática.
Lo único en lo que hubo acuerdo fue en quitarnos papeles. Eso lo dice todo sobre dónde está el problema.
Y el curso ha empezado igual que acabó. STEPV, CCOO y UGT denuncian que el calendario de negociación de la Conselleria no incluye ninguno de los temas pendientes, como la recuperación del poder adquisitivo o la bajada de ratios.
Para ser justos: qué dicen los gobiernos
Si vas a defender una postura, conviene conocer la otra. Madrid sostiene que tiene hasta 100 complementos de productividad que llegan al 70% de la plantilla, y que la bajada de ratios ya está negociada, firmada y en marcha. La Conselleria valenciana responde que sigue negociando y está dispuesta a hablar de cualquier tema.
Puedes creértelo o no. Pero en una junta, con la familia de turno o en el bar, vas a escuchar estos argumentos. Mejor llegar con ellos leídos.
Mi lectura
La dejadez no siempre es no hacer nada. A veces es hacer lo justo para que parezca que se hace: negociar por partes lo que solo funciona entero, llamar “política” a una plantilla cansada, dejar seis meses a las educadoras infantiles sin una mesa donde sentarse.
Las ratios, las horas lectivas y la burocracia no son caprichos del profesorado. Son la diferencia entre llegar a un viernes a quinta hora con algo preparado o llegar con lo que te ha dado tiempo o poder disfrutar del fin de semana sin estar agotado.
Y eso no se arregla con vocación. Se arregla con plantilla, con tiempo y con dinero. Dejemos de prostituir la palabra vocación.
Nos leemos el domingo a las 08:08.
Ginés

