Sobre docentemente
Empecemos por un martes cualquiera
Cuarta hora. Guardia imprevista. Un correo del equipo directivo pidiendo un documento “para ayer” que sabes que nadie va a leer. Y tú pensando que en algún momento del día, entre todo eso, se supone que también hay que dar clase bien.
Si te suena, sigue leyendo. Porque docentemente nace exactamente de ahí.
Soy Ginés, funcionario de carrera en la especialidad de informática. Doy clase en Secundaria y FP, con sus guardias, sus reuniones y su burocracia. Es decir: vivo lo mismo que tú.
Y como tú, estoy rodeado de ruido. Metodologías salvadoras que duran un curso, discursos preciosos que se desmontan al entrar en un aula real y consejos de gente que lleva años sin pisar una. Mientras tanto, el profesorado de verdad va saturado, dedicando tardes a documentos que nadie leerá y sintiéndose inseguro al justificar decisiones que en realidad son buenas.
Con el tiempo he llegado a una convicción que sostiene todo lo que escribo: en esta profesión, la diferencia casi nunca está en trabajar más, sino en entender lo que haces y por qué lo haces. Eso vale para una programación, para una evaluación y para un martes a cuarta hora con un grupo difícil.
Por qué existe esta newsletter
docentemente existe porque creo que se puede hablar de educación con los pies en el suelo: planificar, enseñar y evaluar con criterio, defender tu trabajo con solvencia y llevar el aula sin que te consuma la vida.
Sin humo. Con ejemplos reales y decisiones que puedas explicar delante de un equipo directivo, una inspección o un tribunal.
Qué te llega cada domingo
Cada domingo a las 08:08 te espera en el correo una carta. Corta, honesta y pensada para que te sirva antes de terminar el café. Siempre con la misma estructura, porque lo bueno se repite:
Una opinión. Lo que pienso sobre un tema educativo, dicho con claridad y argumentado. Puedes no estar de acuerdo; de hecho, ojalá a veces no lo estés.
Un recuerdo personal. Algo que me pasó en el aula, en la oposición o en un claustro. Te va a sonar, probablemente demasiado.
Un recurso educativo. El material que yo uso de verdad: una plantilla, un prompt, un guion, una forma de organizar algo. Para copiar, adaptar y aplicar.
Una curación de enlaces. Lo que merece la pena de la semana, ya filtrado, para que ponerte al día no te cueste media mañana.
La aspiración no es que digas “qué bonito”. Es que cierres el correo pensando “vale, esto me sirve”.
Para quién escribo
Escribo para el profesorado de Secundaria y FP, y para quienes están opositando para llegar ahí. Gente que quiere mejorar sin tragarse modas por obligación, que agradece que alguien diga “esto no tiene sentido” cuando no lo tiene, y que prefiere herramientas aplicables a teoría decorativa.
Si eso te describe, aquí vas a estar cómodo. Y si buscas otra cosa, no pasa nada: hay newsletters para todos los gustos, esta simplemente no disimula el suyo.
Esto no es un monólogo
Me gusta pensar en docentemente como un claustro de los buenos: gente que vive lo mismo, se habla claro y comparte lo que suma.
Por eso, si algún domingo respondes a una carta, no le escribes a un buzón automático. Me escribes a mí, y te leo. Algunas de las mejores ideas de esta newsletter han salido justamente de ahí.
Nos leemos el domingo a las 08:08.
Ginés — docentemente


